Samsara

Creamos amigos imaginarios a los que damos poderes divinos. En nombre de nuestros amigos imaginarios creamos enemigos imaginarios. Invertimos nuestras vidas efímeras en invocar los nombres de nuestros amigos imaginarios para declarar la guerra a nuestros enemigos imaginarios. Y así vamos dando vueltas en nuestro propio eje en este irremediable círculo de devastación.