Las dulces memorias del paladar


Soy un glotón. Mi cuerpo no lo oculta. Aunque cada lunes coqueteo con las dietas, tradicionalmente las rompo a más tardar los martes. Me gusta comer (y cocinar, igualmente) porque en un platillo se concentran todos los sentidos: el arte culinario es sensorial, por excelencia.

Esta entrada en el blog pretende incitar a quienes pasan por aquí, de repente, a verter un comentario, una recomendación, una memoria, sobre los sitios donde han comida cuya experiencia se ha quedado inscrita en la memoria con tinta indeleble. No importa en qué lugar del mundo: sólo aporten su grano de arena para que hagamos de este planeta un gran restaurante de platos honestos e inolvidables. Nótese que no es una propuesta de “los mejores lugares”, que me parece siempre falsa por grandilocuente y arrogante, sino plasmadas en las dulces memorias del paladar personal.

Mis propuestas:

  1. La Teca. Oaxaca, México.
  2. Cosijo. San Jerónimo Tlacochauaya, México.
  3. La casa de mi amiga Juanita (restaurante privado). Polanco, México.
  4. Néctar. Mérida, Yucatán.
  5. Pujol. México, DF.
  6. Quintonil. México, DF.
  7. Máximo. México, DF.
  8. Osteria di Pietro. Roma.
  9. Pierre Gagnaire. París.
  10. Rules. Londres.
  11. Thai Tanic. Washington, DC.
  12. Specekriet. Estocolmo.
  13. Botafumeiro. Barcelona.
  14. Divertxo. Madrid.
  15. Hakkasan. Londres.
  16. Dadong. Beijing.
  17. Thip Samai (callejero). Bangkok.
  18. L’Arpége. París.

Bienvenidas las adiciones.

Un comentario sobre “Las dulces memorias del paladar

  1. Estimado Javier,

    Comparto no solo tu aficion y pasion por la comida, sino tambien tu opinion. Creo que este es un excelente acercamiento a un elemento tan esencial del ser humano, y que ultimamente voluntaria o involuntariamente nos hemos encargado de volverla sumamente compleja.

    Desgraciadamente los papeles de “rockstars” que los chefs han tomado recientmente los han hecho alejarse cada vez mas de la verdadera esencia y responsabilidad que tienen al compartir ese don que la vida les dio, el saber cocinar.

    Coincido contigo en que es mas enriquecedor un dialogo donde se compartan experiencias y opiniones, a las ya tan tristemente famosas listas de “musts”, donde parece que el objetivo es mostrar al mundo que se descubrio o se visito tal lugar antes que los demas, en vez de realmente probar y entregarse con humildad a una experiencia culinaria. Por otro lado, debo reconocer que afortunadamente los cocineros, a pesar de este mote de inalcanzabilidad en el firmamento que la sociedad (otra parte natural de la comida y el ser humano) les ha dado, han manentido la constante del respeto a los ingredientes, ojala que nunca se pierda.

    Sirvan estas palabras para introducir mi aporte a tu idea de hacer este planeta un gran restaurante de comida honesta. Fuck the lists!

    Gracias por tus aportaciones!

    El Parnita, Mexico El Contramar, Mexico Deckman’s en el Mogor, Valle de Guadalupe Luvina, Oaxaca El Hueso, Guadalajara LUM, San Cristobal de las Casas The Clove Club, Londres Arrogant Swine, Nueva York Cafe Mogador, Nueva York Menega, Bali Naratheinkha, Bagan

    Saludos, Isaac

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