Mi pequeña odisea


Hoy inicio una nueva aventura. Comienza con una travesía hacia un sitio lejano, suficientemente remoto, donde el idioma es incomprensible, donde una amiga muy generosa me ha facilitado un refugio sereno.
Lo desconocido es siempre un imán. Abordar un avión de una aerolínea que no sabía siquiera que existía. Encontrarae por vez primera con una pequeña ciudad custodiada por el Báltico. Conducir por caminos donde los letreros serán jeroglíficos. Habitar temporalmente un espacio pequeñito, con las mínimas comodidades. Pensar, escribir, extrañar, confrontar, soñar, planear, caminar, pescar, cocinar, cantar y escribir otra vez, escribir hasta que la computadora reviente y el alma tenga respiro.
Viajar sin mayores planes que un boleto con fecha de regreso. Anticipar que la compañía de mis ángeles y demonios (ambos me simpatizan), únicos compañeros de viaje, será una sucesión de hallazgos y de revelaciones.
Iremos compartiendo.

7 comentarios sobre “Mi pequeña odisea

  1. Viajando me sorprendió descubrir cuanto podía comunicarme sin entender el idioma.

    “Que los caminos se abran a tu encuentro,
    que el sol brille sobre tu rostro,
    que la lluvia caiga suave sobre tus campos,
    que el viento sople siempre a tu espalda.
    Que guardes en tu corazón con gratitud
    el recuerdo precioso
    de las cosas buenas de la vida.”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s