Adiós, Gabo


Lo que se pueda escribir de Gabriel García Márquez es insuficiente. Por eso, mejor, un brevísimo homenaje musical, en el acordeón del regiomontano Celso Piña y su Rondá Bogotá, con esa canción emblemática llamada Macondo, ese referente tan latinoamericano tejido en su obra capital Cien Años de Soledad.
Que la vida se llene de mariposas amarillas.

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